VOSOTRAS Y VOSOTROS
Tengo tantas cosas que decir y transmitiros sobre esto, que no sé por donde empezar. Como sabéis, yo descubrí a los eskaut cuando tenía veinticinco años. Cada cosa, cada puerta que me abren me descubre cosas maravillosas que todos podemos tomar de la vida. Hoy voy a contaros toda la verdad de mi vida, algo que no he compartido con nadie, pero que creo que en estos tiempos de desmotivación que corren es necesario. Es necesario que entendáis la capacidad de transmitir y de dar que tenéis, por eso quiero que leáis cómo me habéis ayudado a mí.
Yo empecé jovencita a tener problemas de salud, siempre los he tenido, esto me ha limitado en muchos momentos de la vida, siempre he luchado para llevar una vida normal, pero dentro de esa vida a veces me faltaba motivación, ganas de vivir, de quererme, de querer, inquietudes personales, no sé, cositas varias.
En un grupo eskaut todo tiene un fin, todo se trabaja: las relaciones, el amor, la amistad, la fe, la esperanza... De repente, de la noche a la mañana me vi involucrada en su mundo eskaut, me acogieron con cariño y respeto, y nunca me han juzgado. Puedo decir que este año, si no fuese por lo que el eskultismo me ha aportado, mi año no hubiese sido igual. Me motivan, los niños me hacen sentir importante, me valoran, me dan su amistad y su cariño. Me han enseñado a jugar, a saltar, a grotar e incluso a cantar (esto último, cosa que hago verdaderamente mal).

Queridos compis, habéis sido mi mejor terapia, sin vosotros mi vida sería más dura. Me habéis descubierto que tengo mucho que dar, la sensibilidad ha despertado en mí, el amor lo respiro cada vez que os miro a los ojos. Os admiro mucho a todos/as.
Este año me habéis impuesto la pañoleta, ahora mismo la estoy mirando y me muero de ganas de volverla a colgar a mi cuello. Pero si soy sincera, creo que todavía no me la merezco, creo que es algo tan importante para mi que no siento que me la pueda poner, me da respeto. No puedo explicar lo que sentí cuando me la pusieron por primera vez. Cuando entré en el grupo la quería tener, pero después me di cuenta de que me la quería ganar. Ahora ya no sé si me la he ganado,creo que para ello tengo que profundizar y mejorar muchas cosas en mí. Quiero sentirme totalmente comprometida con el grupo para poder colgarme los colores que durante este tiempo tanto he deseado. Quiero que mi compromiso sea mayor, quiero sentir que toda la vida parte de mí será eskaut, y si no consigo esto, no quiero que me cuelguen la pañoleta.
Hace tiempo que me enseñásteis que ser eskaut es una forma de vida (esto es lo que aprendí en el cursillo de monitores y fue mi motivación para entrar en el grupo), ser eskaut significa esperanza, esperanza en que las cosas merecen la pena. Quiero sentir vuestra pasión por esto, quiero llorar por esto, quiero reír por esto, quiero enfadarme por esto. Y cuando viva todo esto, por fin me sentiré cien por cien eskaut y ese día me habré ganado por fin mi pañoleta. Ese día entenderé lo que el dichoso pañuelito representa. Ese día seré feliz.
Muchas gracias a todos y todas.